lunes, 1 de septiembre de 2003

¿Qué sentido tiene hacer cosas por los demás?

Desde el punto de vista del Ser que está más allá del Yo, los demás y uno mismo es lo mismo. Entonces, hacer cosas por los demás o por uno mismo es equivalente, ya que en todos los casos estamos haciendo cosas por el Ser.


Ahora bien, si yo hago cosas para mí mismo, ¿qué quiere decir eso? Porque si esas cosas van destinadas al Yo (progresar económica y socialmente, tener más amigos, tener una buena relación de pareja, estudiar más, etc.), entonces la dirección no está puesta en el desarrollo del contacto con el Ser, y por ende estoy dejando afuera al resto de la humanidad.

En el contexto mencionado en primer lugar, hacer cosas por uno mismo significa hacerlas para ir desarrollando ese Ser que me incluye junto con el resto de personas del planeta. Si utilizo este argumento para hacer cosas para mí, dejando de lado a los demás "porque todos somos lo mismo" estoy falseando la dirección, porque en realidad estoy justificando mi egoísmo.

¿Quiere esto decir que entonces debo dedicarme por entero a los demás, olvidándome de mi Yo? Depende, si esto es lo que me produce más unidad interna entonces perfecto, pero si no es así debería revisar esta estrategia, porque quién sabe qué estoy intentando justificar. ¿Tal vez mi propio sufrimiento "en aras de la humanidad"?

Si hago cosas para mí olvidándome del resto de personas, o bien para los demás olvidándome de mí, estoy yendo en contra de la evolución, que dice que debemos ir hacia la Unidad. Justamente el registro de Unidad Interna es el que me indica si voy en la dirección correcta.

Ahora bien, si considero que lo más importante para mí no es compensar al Yo sino desarrollar el contacto con el Ser, entonces lo mismo debe valer para los demás. Así pues, ¿qué cosas son las que debo hacer por los demás? Evidentemente ayudarlos a desarrollar ese contacto.

¿Qué ocurre con las personas con grandes carencias materiales (de vivienda, salud, educación, alimentación, etc.)? Desde esta situación es más difícil que puedan evolucionar hacia el Ser, porque sus necesidades son tan acuciantes y primarias que no les permiten ver mucho más allá. Entonces, puedo ayudarlos a superar esas carencias básicas, para favorecer una situación desde la cual sea más fácil el trabajo interno. Pero no me interesa ayudarlos a salir de la pobreza para engrosar la clase media, que luego se dedica a olvidarse del Ser. Para esto no vale la pena el esfuerzo.

Resumiendo, es falsa la dicotomía entre hacer cosas para uno o para los demás, porque desde el punto de vista del Ser, todos somos lo mismo. Sin embargo, hasta no estar uno instalado en ese Ser, debemos convivir con nuestro Yo y el de los demás. Entonces, mi labor será favorecer el desarrollo del contacto con el Ser, tanto en mí como en quienes me rodean. Y, justamente, el hacer cosas por los demás ayuda a desarrollar mi Ser, porque me hace trascender el Yo.